miércoles, 31 de octubre de 2007

LAS IDEAS DE HITLER SOBRE FRANCO Y ESPAÑA

Recientemente he encontrado un libro titulado El Testamento Político de Hitler. Lo estuve hojeando y me encontré con un capítulo dedicado a España y a Franco. En teoría, allí Hitler da su íntima opinión sobre si hubiera sido adecuado dejar que España entrara en la guerra, o qué consecuencias hubiese tenido tal evento entre otras cosas. Y he dicho en teoría, porque como la historia contemporánea no es mi campo, no he podido averiguar si realmente este “testamento” de Hitler es auténtico o bien pasa como con sus famosos Diarios, que publicó por entregas la revista alemana Stern en 1983 y que resultaron ser más falsos que la calabaza de halloween.

El testamento está compuesto por unas notas y grabaciones que tomó el secretario personal de Hitler, Martin Bormann muerto en Chile en 1945. Estas notas se editaron posteriormente en 1951. Voy a transcribir el comentario en cuestión. El libro de donde lo he sacado es una edición de 1960 de la editorial mexicana Diana. El título es El Testamento Político de Hitler. Con las notas de Martin Bormann, el prefacio de H.R. Trevor-Roper; comentarios de André François-Poncet de la Academia Francesa y presentado por François Genoud.

El texto es el siguiente:

Cuartel General del Fürer, 10 de febrero de 1945

Me he preguntado, a veces, si no cometimos un gran error cuando, en 1940, no hemos arrastrado a España a la guerra. Bastaba una nada para empujarla, pues, en suma, ardía en deseos de entrar, en seguida de los italianos, en el club de los vencedores.


Franco, evidentemente, consideraba que su intervención valía un precio elevado. Sin embargo, pienso que, a despecho del sabotaje sistemático de su cu
ñado jesuítico, hubiese aceptado acompañarnos en nuestra empresa en condiciones razonables: la promesa de algún pedacito de Francia para la satisfacción de su orgullo, y un trozo substancial de Argelia para el interés material.

Pero como España no podía aportarnos nada tangible, he juzgado que su intervención directa en el conflicto no era deseable. Por supuesto que ello nos hubiera permitido ocupar Gibraltar. Pero por otra parte, constituía la certeza de añadirnos kilómetros de costas que defender sobre el Atlántico, desde San Sebastián hasta Cádiz. Y, suplementariamente, con esta consecuencia posible: la renovación de la guerra civil, suscitada por los ingleses. En esa forma, nos hubiésemos encontrado ligados a la vida y a la muerte de un régimen que, menos que nunca, goza de mi simpatía, ¡ un régimen de acaparadores capitalistas maniobrados por la clerigalla! No le puedo perdonar a Franco el no haber sabido, en cuanto terminó la guerra civil, reconciliar a los españoles, el haber hecho a un lado a los falangistas, a quienes España debe la ayuda que le hemos prestado, y el haber tratado como a bandidos a los antiguos adversarios que estaban muy lejos de ser rojos todos. No es ninguna solución el poner fuera de la ley a la mitad de un país, mientras que una minoría de salteadores se enriquece a costa de todos... con la bendición del clero. Estoy seguro de que entre los presuntos rojos españoles había muy pocos comunistas. A nosotros nos han engañado, porque jamás hubiese yo aceptado, sabiendo de qué se trataba en realidad, que nuestros aviones sirvieran para aplastar a pobres muertos de hambre, y para restablecer en sus privilegios horribles a los curas españoles.

En suma, el mejor servicio que España podía prestarnos en este conflicto, ya nos lo ha prestado: obrar de modo que la Península Ibérica quedara excluida de él. Ya era bastante con arrastrar la bala de cañón italiana. Sean cuales fueren las cualidades del soldado español, España, en su estado de impreparación y desamparo, nos habría estorbado considerablemente, en lugar de ayudarnos.

Pienso que esta guerra ha establecido por lo menos una cosa, a saber: la decadencia irremediable de los países latinos. Nos han demostrado definitivamente que no están comprendidos ya dentro de la carrera, que están descalificados, y que carecen por completo del derecho de opinar en el arreglo de los asuntos del mundo.

Lo más sencillo hubiese sido ir a ocupar el peñón de Gibraltar por nuestros comandos, con la complicidad de Franco, pero sin entrada en la guerra por parte suya. De seguro que Inglaterra no le hubiese declarado la guerra a España tomando esa ocupación como pretexto. Se hubiera considerado más que complacida con que permaneciese fuera de la beligerancia. En cuanto a nosotros, eso nos evitaba el riesgo de un desembarque británico efectuado sobre las costas de Portugal.

Bien, éste es el texto. Hay varias cosas que llaman la atención: la opinión que tenía Hitler sobre Franco y España y el fracaso a ojos de Hitler de la política de Franco después de la guerra con relación a los vencidos. Lo podemos ver cuando dice: “... España, en su estado de impreparación y desamparo, nos habría estorbado considerablemente, en lugar de ayudarnos... nos hubiésemos encontrado ligados a la vida y a la muerte de un régimen que, menos que nunca, goza de mi simpatía... No le puedo perdonar a Franco el no haber sabido, en cuanto terminó la guerra civil, reconciliar a los españoles... No es ninguna solución el poner fuera de la ley a la mitad de un país, mientras que una minoría de salteadores se enriquece a costa de todos... con la bendición del clero.”

Es obvio, bajo estas premisas, que a Hitler no le interesaba para nada Franco ni España. Si en algún momento hubiera pensado en acudir a España, habría sido pensando en la utilidad que podría haber sacado con la toma de Gibraltar, dando a cambio unas migajas del pastel a Franco, un Franco deseoso de intervenir en la contienda para agradar al Fürer y sacar esas migajas. El propio Hitler abona la idea de que Franco quería entrar en beligerancia pero que fue mermado en sus ansias por su cuñado, Serrano Suñer. Pero parece ser que las ideas reales de entrar en el conflicto provenían también del propio Serrano Suñer, según se desprende de un artículo publicado en la revista La Aventura de la Historia en su número 61 correspondiente a noviembre de 2003, Hitler, la apuesta de Serrano Suñer y firmado por Xavier Moreno Juliá, profesor de Historia Contemporánea en la Escuela Universitaria de El Vendrell de Tarragona. También en la misma revista, pero en el número 84 correspondiente a octubre de 2005, podemos encontrar un artículo sobre la entrevista de Franco y Hitler en Hendaya, firmado por David Solar, en el cual cuenta que Franco escribió una carta elogiando la gran capacidad estratégica de Hitler, puesta de manifiesto durante el desembarco de Dunkerque a mediados de 1940, en la cual Hitler derrotó a las tropas anglo-francesas y dándole a entender que se pondría a su lado ( el lado de los vencedores) si él así se lo pedía. De ahí que hubiese una reunión en Hendaya, además era la oportunidad, según Franco, de conseguir de Alemania unas posesiones en Argelia o Marruecos, cosa a lo que no accedió Hitler. Según reza en el documento transcrito más arriba, desechaba la idea por el gran dispendio que significaría defender un territorio tan costero y difícil de conseguir como las costas atlánticas de España. Realmente se conseguía poco a cambio y en realidad España no aportaría nada material a Alemania.

Hitler tenía la idea de que Franco lo había engañado y se arrepiente de haberlo ayudado enviándole sus aviones para machacar a una población inocente y desamparada. (¡Extraña humanidad ambivalente la de Hitler!) Pensando que no había tanto comunista como Franco le había vendido. Además algo que irritaba a Hitler de la política de Franco es su apoyo clerical. Incluso tacha a Serrano Suñer de “jesuítico” y abomina de haber ayudado a Franco a restablecer los privilegios a la clerecía en España.

Para finalizar me gustaría resaltar el punto más discriminador de Hitler al opinar que los paises latinos ya no tenemos el derecho de opinar sobre las cuestiones del mundo. El propio Hitler da a entender que Italia también es una rémora para él y sus planes, pero desde un principio deseó siempre la ayuda de Italia, pero el Duce le salió distinto a como esperaba y solo lo utilizó en beneficio propio. Así es normal que no quisiese arriesgarse a la unión de España a su objetivo. Afortunadamente fuese porque el Fürer no quiso o porque Franco realmente se abstuvo, pudimos evitar una nueva etapa sangrienta en nuestra historia.

Como dije al principo, no sé a ciencia cierta si esos documentos llamados El Testamento Político de Hitler son del todo reales o no. Si alguien lo sabe con certeza me gustaría que me lo comentase.

Aquí dejo dos enlaces, uno es una entrada de Wikipedia sobre el autor de las notas del Testamento, Martin Bormann; y el segundo enlace es a una página en la que está recogido todo el Testamento Político de Hitler, por si a alguien le interesa conocer más sobre este libro. Curiosamente lo encontre después de haber hojeado el mío.

Salud, The Damned

Enlaces:

Biografia de Martin Bormann.

El testamento político de Hitler

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Está muy acertado este blog de historia, continúa así.
Blogerista

PALBERTO dijo...

Este mensaje es sólo para decir que los pensamientos atribuidos a Hitler son correctos y no espúreos. Doy fe de que los he hayado en varias fuentes, con pequeñas variaciones en la transcripción sin duda debidos a diferentes traducciones.

Anónimo dijo...

si es correcta la fuente no lo se, pero coincide mucho con el pensamiento de Hitler, el clamaba la superioridad de la raza aria, para èl los latinos no valia ni la bala para eliminarlos.

Anónimo dijo...

Así que los países latinos están en decadencia, yo creía que la derrota total fue de Alemania además aplastante, quedó Alemania completamente destruida y con una carga de asesinatos detrás que la anulan moralmenten por siglos para cualquier cosa. Hitler era un imbécil

Anónimo dijo...

No se confundan, los latinos también son arios, y pertenecen a la raza europoide. La diferencia es que no todos los latinos eran nacionalsocialistas, si lo hubiesen sido, otro espíritu los habría animado a luchar.

Anónimo dijo...

Creo que los países europeos católicos son los más corruptos, atrasados, con menos desarrollo, más idiotas, también flojos, de moral leve y relativa, no conocen la Biblia, ni el esfuerzo o disciplina, y están a la sombra de Alemania e Inglaterra,dos países protestantes que siempre van a tener que ayudar a los pobres fiascos de: Grecia, Portugal, España, sur de Italia, etc. y que decir de los eslavos, una verguenza. Yo hablo y escribo en 5 idiomas, sólo por mi educación del colegio. Ay mi Dios, Viva Deutschland !

Gabriel MM stone dijo...

500 años como reino con nuestras penas y alegrías, maldita sea la falta que nos han echo los a alemanes a lo largo de nuestra historia. Hasta hace 150 años Alemania no eran mas que un puñado de feudos, como diría el emperador Trajano, las tribus del norte del Rhin. Un imperio el romano latino creo, 5 siglos de dominio y el imperio español 2 siglos. Latino también bonico mio. El problema del latino es el creer y crear malos políticos y no otro, rey de los 5 idiomas de colegio de pago.

Anónimo dijo...

Entonces porque hablas español payaso, no tienes ni idea de los países católicos europeos, todo su potencial, fuerza y genio; pasado y presente (y sería futuro si no nos hubiésemos corrompido con la globalizada cultura anglosajona protestante y liberal).
Demuestras tu estrechez mental e inmensa ignorancia. Solamente la arquitectura clásica, la música y gran parte de la cultura que hay en Alemania y en Europa en general, procede del Renacimiento italiano, cuando no de su cultura latina milenaria.

Y sin hablar de la moral, no se donde está esa supuesta moral superior de los países protestantes, que destacan en gran medida por su generalizada promiscuidad e indecencia, y su extendido alcoholismo. Y el hecho de confundir el ser un trabajador responsable con no saber disfrutar de la vida, tampoco dice nada a su favor.

Los germanos no serían mas que una panda de salvajes seminomadas y seguirían en la edad del Hierro de no ser por que con el paso de los siglos absorbieron la cultura y modo de vida de Roma, y la religión Cristiana (y por ende católica, hasta que se produjo la escisión).

Que asco da la gente como tú. A tu amado Hitler no le agradarían los traidores y renegados como tú . ¡¡¡No hables nuestro glorioso idioma con tu sucia boca!!!

ARRIBA ESPAÑA SIEMPRE
PLVS VLTRA

Anónimo dijo...

No me extraña que Hitler ,se haya arrepentido de las fraudulentos planes de Franco ,,,( Franco un mediocre asesino sin escrupulos ,ladrón y manipulador de primer nivel ) Hitler un demagogo cínico asesino ,pero al menos tenia ideas mas inteligentes que el otro payaso que dejo arruinada a España mentalmente de por vida ;(
gran trabajo haz hecho con la cabeza de los españoles Franquito bien facha los haz dejado ,para mi la sociedad española ha quedada mas hecha mierda de cabeza que la alemana ,los españoles siguen mirando para atrás y los alemanes miran para adelante ,las guerras siempre dejaran culpables ,pero la sociedad es la que avanza independientemente de las guerras establecidas.
BUEN PENSAMIENTO DEL HITLER SOBRE FRANCO ,YO MAS O MENOS PIENSO PEOR SOBRE FRANCO
MENUDO KARMA DE POR VIDA PARA LOS ESPAÑOLES

Anónimo dijo...

Tristemente el franquismo sigue en el poder en España, ese país que mayoritariamente critica a los musulmanes y a fin de cuentas gran número sus pobladores son morogodos, católicos y franquistas.